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Control ginecológico en la adolescencia: ¿es tiempo de la primera visita?

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¿Cuándo es el momento adecuado para llevar a las niñas al ginecólogo? ¿Con quién es mejor consultar? Te presentamos una guía para afrontar este importante paso para las mujeres.


 

La primera consulta ginecológica puede ser un momento de ansiedad tanto para la paciente como para sus padres. Por ello, lo primero es bajar los niveles de angustia que esto puede provocarles. La doctora Claudia Zajer, instructor adjunto de la Facultad de Medicina UC y especialista en ginecología pediátrica y adolescente de Red de Salud UC CHRISTUS, enfatiza que es fundamental conversar con la niña antes de llevarla al médico. "Es una falta de respeto decirle el mismo día de la visita al doctor que la van a llevar al ginecólogo. No podemos ser dicotómicos, es decir, pedirle que se comporte como grande, pero no tratarla como tal", comenta al referirse a algunos casos de pacientes que han llegado a su consulta sin haber sido avisadas previamente por sus padres.

 

La especialista dice que otro aspecto relevante es que las mamás entiendan que, a diferencia de los controles pediátricos, en esta oportunidad ellas no pueden responder por sus hijas. "Desde los 14 o 15 años es importante que la mamá esté dispuesta a salir un rato de la consulta. A veces una niñita no se atreve a preguntar si el flujo que tiene es normal porque le da vergüenza hacerlo delante de su madre", aclara.

 

¿10, 12 o 14 años?


La doctora Zajer señala que muchos papás olvidan que los niños deben tener al menos un control pediátrico anual hasta, aproximadamente, los 10 años. Sin embargo, por lo general, los dejan de llevar a partir de los cuatro. "Por eso, luego nos encontramos con mamás que comentan 'a mí nadie me dijo que le iba a llegar la regla a los 10 años'. Y eso se hubiera solucionado con un buen pediatra, que la habría derivado a quien correspondiera en el momento indicado", explica.

 

Así, muchas primeras visitas al ginecólogo se dan desde los 8 o 9 años debido a que los padres quieren saber cómo va el desarrollo de sus hijas. Eso no sería necesario si las niñas tuvieran sus chequeos con el pediatra de manera regular, en los cuales se podría pesquisar cualquier anomalía a tiempo.

 

"El Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia recomienda que la primera visita al ginecólogo sea entre los 12 y 14 años de edad, con el fin de solucionar dudas y comenzar una relación de confianza con el médico", dice la doctora, y agrega que esta no está supeditada a la menarquia (inicio del primer periodo menstrual), sino que puede ser una instancia de información y preparación para los futuros cambios puberales.

 

La confianza como primer objetivo


La meta principal del primer acercamiento médico-paciente es que la niña confíe en su doctor. "El examen físico no es el objetivo, por lo que nunca se debería hacer un examen vaginal o rectal a la menor si ella es asintomática", comenta la doctora.

 

Agrega que es importante ajustar las expectativas de lo que se espera de esa primera visita, que debería ser una instancia para solucionar dudas médicas, y no para suplir el rol de los papás respecto a la educación sexual de sus hijas, como ocurre algunas veces. "Uno puede ayudar, puede recomendar o derivar a una atención psicológica si percibe una relación medio tensa entre los padres y la hija", dice.

 

Según las últimas estadísticas, en Chile, la edad de iniciación sexual de las mujeres se ha adelantado incluso en siete años, comenzando en promedio a los 16 años de edad. "Por lo tanto, es importante que esa niñita se sienta cómoda y segura, para que cuando sea necesario consulte con el médico sin miedo, con confianza y sabiendo que hay cosas que son confidenciales", puntualiza la doctora Zajer.

 

Otros motivos de consulta


Además de visitar al ginecólogo como una primera aproximación, o porque la niña ya ha comenzado a menstruar, existen otras condiciones para consultar:

 

  • Manejo del dolor o dismenorrea
  • Reglas irregulares
  • Prurito genital (por hongos o alergia)
  • Autopalpación de nódulos mamarios
  • Anticoncepción
  • El examen ginecológico


Tal como explica la doctora, en las primeras consultas no es necesario una indagación física más profunda cuando las niñas son sanas o no han iniciado su actividad sexual. "El primer papanicolaou está indicado a partir de los 21 años. Por norma norteamericana, las mujeres sexualmente activas menores de 25 años deberían realizarse un análisis de detección de clamidia. El examen de los genitales externos está indicado si la paciente lo solicita por alguna duda o molestia", dice la especialista. La clamidia es una bacteria de transmisión sexual que está presente entre el 8 y 10 % de la población. Aunque suele no producir síntomas, el flujo o sangrado general son algunas de sus manifestaciones. Si no es tratada a tiempo, puede tener consecuencias en la fertilidad.

 

Colaboración: Dra. Claudia Zajer, ginecología pediátrica y de la Adolescente, Red de Salud UC CHRISTUS

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